Univerciudad: La ciudad y la universidad

Los temas de la ciudad nos están enfrentando como sociedad. Los niveles de inversión tanto público como privado son multimillonarios, viagra y sin embargo el tema de la ciudad como tal no es abordado con la importancia que se merece. (escrito para Portalinmobiliario.com, resuscitation 11-03-2008)

A raíz de mi último artículo publicado en esta sección —llamado ‘Arquitectos, ¿Para qué?‘—, en el cual planteo las dificultades con que nos estamos encontrando los profesionales de esa disciplina ante los profundos cambios que suceden, y que tuvo un inmenso efecto (frente a la gran cantidad de opiniones y visitas a mi Web, afortunadamente la gran mayoría compartiendo mi inquietud), es que he querido abordar uno de los temas en el cual nos corresponde intervenir de manera rápida: La ciudad y el territorio. Recordemos que el año 2007 la población mundial urbana superó a la rural.

Discusiones de los vecinos y autoridades en los balnearios de Zapallar y Cachagua; los núcleos urbanos que corren el riesgo de cerrar por la quiebra de una industria que los sustenta; la próxima propuesta del MINVU de un crecimiento de suelo urbano en 10 mil hectáreas en el área metropolitana de Santiago; la problemática del transporte en general y urbano en especial (Transantiago); el discutible cierre del aeropuerto de Cerrillos y ahora la amenaza al de Tobalaba. Todos estos temas actuales, se desarrollan en el territorio y requieren de la planificación y de la administración coordinada del uso de su materia prima: el suelo, un recurso finito y limitado.

Egos exagerados, proyectos equivocados (o improvisados) y de baja rentabilidad social y económica, declaraciones y/u ofertas demagógicas, promesas incumplidas, sueldos deficientes de profesionales que deben promover proyectos y atraer inversiones que generarán negocios multimillonarios, nos hace pensar que se debe poner el urbanismo en la agenda pública.

Ningún grupo político tiene una propuesta profesional y técnicamente sustentable. Solemos escuchar de todos los sectores las añejas y manoseadas frases de la calidad de vida y el respeto por los ciudadanos, los discursos sobre el cuidado del medio ambiente, los espacios públicos y verdes; pero desde el punto de vista práctico, al leer los programas de gobierno de los distintos candidatos para dirigir el país, nos encontramos con temas tocados superficialmente y sin profundidad.

El sector privado es un motor con una potencia y fuerza extraordinaria, que bien encauzada por parte del sector público, puede dar beneficios a todas las partes involucradas, partiendo por aquellos más desposeídos. Recordemos que la ciudad es un hecho artificial creado por el hombre. Éste diseña sobre un territorio natural y lo construye. Si la ciudad funciona bien es porque el producto ‘ciudad’ fue bien diseñado y planificado, lo que se traducirá en una gran demanda por ese producto y por lo tanto en una evidente plusvalía.

Si por el contrario la propuesta no es la adecuada, el mercado va a rechazar dicho producto y los supuestos atributos que lo contengan, generándose los conocidos procesos de deterioro urbano y abandono o traslado de barrios completos.

Ello nos lleva comprender que es obligación nuestra el conocer cómo se comporta el mercado al cual deseamos atender, con el fin de que los ciudadanos se sientan satisfechos con el producto obtenido. Además, no olvidemos que estamos hablando de un tema que corresponde al negocio inmobiliario, que mueve miles de millones de dólares, por lo cual si se encauza bien se pueden lograr excelentes resultados de beneficio social.

¿Y cómo vendrá el futuro?

Si se desea cambiar esta situación, reorientándola, aprovechando su energía y encauzándola, entonces corresponde a las instituciones académicas reaccionar. Pero veamos, ¿Cuántos centros o institutos de estudios universitarios importantes están preocupados del tema de la ciudad? Y de ellos ¿Cuántos cuentan con un presupuesto adecuado para sus estudios e investigaciones, que les permitan hacer propuestas concretas a la comunidad toda? ¿Serán 10, 9 8, ó 5 en todo el país?

Personalmente, sólo conozco uno importante que está hace muchos años en el tema. En otras universidades tratan de sobrevivir, algunos con departamentos de urbanismo, talleres y similares, pero en un nivel muy académico, con gran esfuerzo y con precariedad.

Propuesta para las universidades y otros

Varios (y me incluyo) proponen la creación de un Centro de Estudios Urbanos y Territoriales, mediante un instituto, academia, fundación u otra figura y bajo el alero de una universidad, que sea un centro de investigación, discusión y encuentro sobre la ciudad y su territorio. De esta manera se podrá lograr, entre otros, contar a futuro próximo con profesionales capaces de innovar en el ordenamiento urbano y rentabilizar social y económicamente el hábitat del ser humano.

A modo de ejemplo, para que la innovación pueda ser efectiva, es necesario que las empresas y las universidades trabajen juntas. La educación, el emprendimiento y la innovación, son temas que van juntos. Se debe privilegiar la creación de emprendedores en lugar de formar funcionarios (y estos para todas las carreras y universidades en general). La investigación de estos centros de estudio debe ir orientada a respaldar iniciativas de realidad inmediata y aplicabilidad a la empresa.

Deberán formar parte del largo y extenso listado a analizar, temas como renovación y rehabilitación urbana, extensión urbana, DFL2, seccionales, planes reguladores ínter comunales, metropolitanos o comunales, conjuntos armónicos, ZDUC y PDUC, bordes costeros marítimos y lacustre, obsolescencia o vigencia de la cota mil en Santiago, y visiones de la sociología urbana (por ejemplo, comportamiento de la sociedad ante distintos incentivos), y economía urbana (temas como las plusvalías o minusvalías y el comportamiento del mercado del suelo).

Es importante que la investigación también se origine en la empresa y que vaya a la universidad, a este Centro de Estudios, en búsqueda de apoyo. Se deberá contar con profesores con experiencia en el área profesional y académica, por lo tanto, bien remunerados. Los resultados del Centro deberían generar sus propios recursos en un breve plazo, como institución sin fines de lucro, al entregar análisis e información profesional a los interesados. Como ha dicho el conocido y prestigiado profesor chileno del MIT, Arnoldo Hax: “Hay que darse cuenta que toda la actividad económica y empresarial está inserta en el trabajador y éste lo que tiene en el mundo es el conocimiento”.

La inquietud por aprender debe permanecer siempre y tiene que haber una continua renovación. Uno estudia en la universidad y en cinco años nuestra base de conocimiento está obsoleta.

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