Urbanismo y arquitectura sustentable

megapro_1.jpgSegún cifras del Ministerio de Vivienda y Urbanismo para 2025 la población del gran Santiago habrá aumentado en un 35%, cost
a más de 8 millones de habitantes. La tendencia de reducción en el tamaño de la familia implicará un incremento de 1,1 millones de hogares, lo que además se traduciría en una demanda de suelo de 30 mil hectáreas.

Con perspectivas de crecimiento a ese nivel se entiende entonces el gran número de megaproyectos inmobiliarios, de carácter residencial, que se están desarrollando en la periferia de la ciudad. Son los Zoduc y Pduc, Zonas y Proyectos de Desarrollo Urbano Condicionado, “nuevos barrios” que están respondiendo a una demanda creciente de personas que buscan una mejor calidad de vida en lugares con mayores y mejores espacios. Se comienza a habitar la distancia.

Así como crece la población, aumenta también la competencia por ofrecer el mejor producto residencial, el barrio más atractivo. Hoy la inversión para este tipo de producto en las comunas periféricas de Santiago, como Colina, Lampa o Pudahuel alcanza los US$ 5 mil millones, en un territorio superior a las 6.600 hectáreas. Y es que sumados, los distintos proyectos en desarrollo, están pensados para cerca de 500 mil habitantes, más que la población urbana de Concepción y Temuco juntos (444 mil personas).

Pero esto recién comienza y el espacio para nuevos megaproyectos existe, claro que cada vez competir se hará más complicado entre productos similares. Ante las perspectivas de crecimiento ya mencionadas talvez es hora de dar el siguiente paso en busca de la diferenciación y evolucionar desde los “nuevos barrios” a las “nuevas ciudades”.

Los actuales megaproyectos son grandes barrios residenciales o “barrios dormitorio”, en los que, a lo menos el 75% de sus habitantes trabaja fuera del área y deben desplazarse largas distancias hacia los centros económicos de la ciudad para desarrollar su actividad laboral. Se abre la puerta entonces a un producto diferente, un proyecto que sume a su planificación residencial una planificación económica/comercial que compatibilice los usos del trabajo y la vivienda.

Este concepto casi inexplorado en nuestro país tendría un sinfín de beneficios pensando en lo que será el futuro de nuestras ciudades. Significaría que con la meta de hacer rentable la inversión inmobiliaria, los inversionistas tendrían que proteger su proyecto de los procesos de deterioro urbano y arquitectónico que los municipios en general, no han sido capaces de solucionar, entre otros, debido a la delicada la situación financiera en que se encuentran. El total de comunas con deuda, a Agosto 2005 era de 43% (264 municipios), y el 23% tenia comprometido su patrimonio. El monto adeudado era de $ 93 mil millones.

La propuesta significaría que el inversionista podría diseñar y guiar la plusvalía del territorio a lo largo del tiempo, a medida que se avance en las distintas etapas de construcción. Con ello también se abren nuevas oportunidades de negocios, además de la que implica el mercado del suelo, como el comercio y las empresas de servicio.

En definitiva esta forma de megaproyecto podría ser la génesis de una solución para los deterioros urbanos con los que el aparato público ha debido lidiar por años. En simple, propongo que privaticemos la ciudad.

Planificación normativa

Los megaproyectos que actualmente se desarrollan (ej.: Santa Elena, Chicureo, Enea, Chamisero, Valle Grande, Urbanya, etc.) son una nueva forma de ocupar el territorio metropolitano, en donde la periferia se puso de moda. Estas urbanizaciones buscan privilegiar una mejor calidad de vida, buenas vías de acceso y estabilidad monetaria para la financiación a largo plazo.

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Pero el panorama para que esto surgiera se gestó desde mediados de los 90, cuando la escasez de suelo para viviendas sociales y el explosivo crecimiento urbano hicieron que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo estableciera planes maestros de desarrollo. Entre los objetivos estaban la desconcentración, la participación público-privada en gestión y financiamiento y la provisión de terrenos para viviendas sociales.

Se planificó entonces un mecanismo que complementara los planes reguladores y límites urbanos, manejara la oferta de suelo urbano en relación con las demandas metropolitanas y generara nuevas localizaciones de viviendas subsidiadas y sociales en áreas con mayor nivel de equipamiento y servicios, reduciendo así las tendencias de segregación social en la región.

En 1997 se modificó el Plan Regulador Metropolitano (PRMS), creando las Zonas de Desarrollo Urbano Condicionado (ZDUC) en la provincia de Chacabuco con lo que se incorporaban más de 4.000 hectáreas al área urbanizable.

El alto cuestionamiento público a la forma discrecional de asignación de suelo urbano favoreciendo a algunos predios privados, obligó al Ministerio a modificar nuevamente el PRMS, creando los Proyectos de Desarrollo Condicionados (PDUC) que sumaban nuevos núcleos ubicados en las comunas de Quilicura, Pudahuel, Maipú, Calera de Tango, San Bernardo, La Pintana, Pirque, Lampa, Colina y Til- Til.

A ésta nuevas PDUC se le fijaron condiciones más restrictivas que a los ZDUC, obligándolos a proponer un producto inmobiliario más definido. Se pidió un Estudio Estratégico, compensación de suelos agrícolas, y un 30% de suelo habitacional para viviendas subsidiables y sociales, entre otras exigencias, manteniendo la superficie mínima de 300 hectáreas para todo el proyecto.

El mercado reaccionó rápido y para marzo de 2003 los terrenos beneficiados por el PRMS habían aumentado su valor hasta en un 50%. La prensa informaba que Til Til , Calera de Tango, Pirque y Melipilla serían las comunas que en los próximos años deberían albergar a las más de un millón de personas que, se estimaba, dejarían el Gran Santiago para vivir. Se destacaba que el valor del suelo en dichas comunas estaba experimentando una revalorización que hacía “palidecer a cualquier otra herramienta de inversión”.

Anticipándose a las tendencias

megapro_2.jpgActualmente asistimos a la explosión de la ciudad sobre la región. Un fenómeno en el que las actividades económicas, población y vivienda se expanden y fluyen hacia áreas rurales próximas a la ciudad. Las imágenes del campo y de la urbe son utilizadas estratégicamente por las inmobiliarias en particular, y por el capital en general para hacer grandes negocios. La mercadotecnia vende imágenes de estilos de vida en armonía con los valores culturales de las personas.

Estos, son proyectos con horizonte de 15 a 20 años de desarrollo, es decir, basados en la administración de Economía Urbana, el manejo de las plusvalías a través de la planificación, el crecimiento controlado, el impacto en el entorno, etc.

La explosiva oferta y el espacio disponible para que este fenómeno siga creciendo hacen pesar en crear nuevos productos para competir por diferenciación. Por qué no pensar en pequeñas ciudades con capacidad de auto sustento económico y no sólo quedarse con inmensos barrios residenciales.

Estos proyectos serían verdaderas comunas, donde el inversionista cumpliría un rol de “Alcalde del Área Privada”, donde el diseño y planificación de cada etapa sería tomada con el cuidado y la visión de hacer del “producto Ciudad” una inversión rentable.

La ventaja de estos Megaproyectos es que permiten, entre otros, el control del mismo y su zona de influencia, el control del mercado y la competencia, el costo de posicionamiento además de acceder a suelo más barato, diferenciación con la competencia, captura de plusvalía, diversidad de negocios, cambios de uso de suelo a medida, y con desarrollo a largo plazo.

El Estado cuidaría de regular los niveles de equipamientos así como asegurar el acceso de todos los niveles socioeconómicos de la sociedad evitando la formación de ghettos. Hoy ya establece cuotas para viviendas sociales (30%) y estas últimas, al formar parte de la inversión, serán un plus y no una carga para el proyecto, emplazándolas en un buen escenario cuidando su entorno para agregar valor y calidad de vida al mismo. Asimismo, se diversificaría la mano de obra, algo que resultaría esencial si consideramos que estas pequeñas ciudades tendrían diversos servicios internos y uno o más fundamentos económicos detrás (casas matrices de empresas, por ejemplo).

Esto es coincidente con los últimos anuncios de la Presidenta respecto de nuevas medidas para las viviendas. En su discurso del 21 de Mayo planteó lograr “barrios amables, con calidad de vida para las personas”. Anticipó acciones tendientes a mejorar el acceso a viviendas sociales y la calidad de éstas, e iniciativas relativas al entorno físico de dichas viviendas como “barrios seguros, iluminados, con áreas verdes y con espacios para el deporte y la vida al aire libre”.

La Ministra de Vivienda y Urbanismo, Patricia Poblete, refiriéndose a la vivienda social indicó que, “aunque ha sido una exitosa política, muchos de sus efectos urbanos son bastante discutibles, ante las nuevas demandas de calidad de vida e integración social”.

Si se han privatizado las carreteras y autopistas urbanas, y paulatinamente el transporte y la educación, las cárceles y hospitales, tal vez ha llegado el tiempo de pensar en “Privatizar la Ciudad”. Gran parte del tema ya está iniciado, sólo faltaría agrupar, ordenar y mejorar lo existente, agregando nuevas herramientas que beneficien a las partes involucradas (la comunidad y el inversionista), restando las que afectan la inversión.
cuernos paine

*Este artículo fue publicado en Revista Capital. Santiago, ailment Diciembre 2006.

Los nuevos rasgos de la sociedad chilena abren una variedad de mercados a los cuales apuntar en el desarrollo de planes inmobiliarios en sectores rurales. Segundas o terceras viviendas, así como proyectos turísticos de toda índole, pueden encontrar una excelente materia prima a lo largo del país. ¿Tiene usted un campo, un terreno perdido en las soledades del norte o el sur? Quizás tenga allí un potencial negocio.

La historia de Chile estuvo siempre ligada a una tradición agrícola, con el maravilloso paisaje campestre como escenario y la tierra como medio de sustento. Con los años las cosas han ido variando. Sin embargo, ese mismo campo se abre hoy a nuevas oportunidades de inversión y negocio.

De un tiempo a esta parte en Chile se ha empezado a tomar conciencia de la potencialidad turística e inmobiliaria de sus terrenos agrícolas. Desde un despertar tímido y lento, el negocio ha ido creciendo a mayor velocidad. Y es que las características de la nueva sociedad chilena y la situación del país así lo permiten.

En las últimas tres décadas hemos venido experimentando un cambio silencioso que confiere sentido a los indicadores económicos: el de una creciente movilidad social ascendente, es decir, en la posibilidad que las personas mejoren su condición social independientemente de su punto de partida en la vida.

Los signos de estatus ya no son lo que eran. El crecimiento del país y del acceso al crédito cambió el consumo de los chilenos. La tenencia de los bienes dejó de ser un buen indicador para diferenciar las clases sociales y muchos bienes perdieron su etiqueta de exclusividad. El consumo se democratizó, cambió la estructura del trabajo, se amplió y diversificó la clase media y aumentó el poder adquisitivo de los pobres.

Así, el negocio inmobiliario encuentra hoy diversas posibilidades de mercados a los cuales dirigirse. Los grandes megaproyectos de segunda y tercera vivienda en sectores costeros o cordilleranos ya no son exclusivos para los estratos de mayores ingresos. Basta con que el inversionista explote la potencialidad de su predio rural para desarrollar allí un proyecto dirigido a un público exclusivo, así como a un público extranjero o de la emergente clase media.

Aquellos con el mayor nivel de ingresos son hoy una tribu social, con estilos de vida y códigos de consumo propios. Ellos –entre emergentes y consolidados- crecieron en un 55% desde el año 2000, alrededor del cual creció un mercado de lujo, que antes era muy reducido. La elite, sin embargo, mantiene el que es quizás su principal código de estatus y diferenciación: los lugares. Así cómo el consumo de lujo crece en la industria automotriz o de la moda, también lo hará en el negocio inmobiliario. Los predios agrícolas parecen ser un lugar perfecto para desarrollar ese producto.

Nueva forma de ocupar el territorio

Sí, como suele decirse, el cambio es lo único constante, también lo es cuando se habla del mercado de las tierras. No olvidemos que en el tema inmobiliario, el suelo es la materia prima del negocio y que, con o sin globalización, la tierra se hace cada vez más finita, deseada y costosa. Quizás esto mismo permita explicar que mientras el negocio agrícola se ha complicado mucho en los últimos años a raíz de la caída del dólar y de las importaciones de alimentos provenientes de otros países, la tierra no haya bajado de precio.

campoA modo de ejemplo, en el caso urbano de las viviendas básicas para un mercado de bajos recursos, la escasez de terrenos puede frenar el crecimiento, lo que tiende a que en los territorios inmediatamente excluidos de los límites urbanos se genere una presión de plusvalía que termina irremediablemente por romperlos.

En Chile más del 85% de sus habitantes vive en ciudades o núcleos urbanos. El área rural más inmediata puede valorizarse debido a la existencia de la favorable legislación actual del suelo (ver recuadro), que abre las posibilidades de desarrollos inmobiliarios de grupos de viviendas de hasta UF 1.000 en sectores rurales, así como grandes megaproyectos vacacionales de segunda y tercera viviendas en sectores costeros y cordilleranos, entre otros. Esto constituye la llamada Arquitectura del Ocio, donde muchos viven todo el año, yendo a la ciudad una vez cada dos semanas.

La vialidad y el transporte también han cambiado el concepto de distancia por el de tiempo. Ello, junto con la tecnología comunicacional, nos permite vivir más alejado de los problemas de las ciudades aunque sin desconectarnos.

La homogeneidad de antes ha sido remplazada por la heterogeneidad de la nueva sociedad. A la masificación le sigue la desmasificación. De la misma manera que se reestructuran compañías y economías, se está cambiando la forma arquitectónica y urbanística de diseñar, construir y habitar el territorio. Tenemos una explosión de productos y servicios personalizados y semipersonalizados.

A medida que nuestra sociedad avanza en esa dirección, los predios agrícolas se convierten en una excelente materia prima para un negocio inmobiliario.

No importa si el campo es productivo o si se trata de un terreno demasiado rústico. Lo cierto es que ambos podrían contar con el potencial para el desarrollo de un producto inmobiliario atractivo. La clave es encontrar la vocación del terreno, primero según sus características geográficas y físicas, luego pensando en el tipo de público al cual apunta.

Los predios agrícolamente productivos, de hecho pueden soportar negocios que provechan las externalidades económicas positivas, constituyendo una contribución real a la diversificación productiva y generación de ingresos complementarios a la actividad agropecuaria principal.

A modo de ejemplo, se pueden construir complejos turísticos con spa y hoteles pequeños de gran elegancia, como un “chateau” estilo europeo emplazado en una antigua viña. Estas ideas, ya aplicadas en países con gran cultura turística, han constituido lo que algunos llaman “Terroir Inmobiliario”. Pensemos en el potencial de Pirque, Isla de MAIPO o Buin, para algo así. Están también las rutas del vino, del queso, de la aceituna o del pisco. Las posibilidades son muchas.

En el caso de los terrenos agrestes y sin potencial productivo,hay que partir por reconocer que Chile cuenta con predios de gran potencial para negocios turísticos e inmobiliarios, existiendo para ambos grupos gran capacidad de inversión, así como sistemas de apoyo a las inversiones. A esto se suma un constante crecimiento en el público que demanda estos productos.

Según cifras de Sernatur en 2005 ingresaron 2.027.082 turistas extranjeros al país, 242.000 más que en 2004. A septiembre de 2006 ya han ingresado 1.609.189 turistas foráneos, 168.000 más que al mismo periodo del año pasado. El 75% de los visitantes llega al país con motivo de sus vacaciones y los lugares más visitados son el desierto; la costa de las regiones de Valparaíso y Coquimbo; Santiago y sus alrededores; la Región de Los Lagos y Torres del Paine, con la zona austral. Entre las actividades más realizadas están las actividades de playa, observación de flora y fauna, y visita a parques y/o reservas nacionales.

Sólo en Puerto Montt, el aumento de ingreso de turistas por pasos fronterizos entre enero y febrero 2005, significó divisas por US$ 8.853.000 versus los US$ 6.935.000 del año anterior.

La importancia del diseño

Si hay un punto fundamental para este tipo de negocio inmobiliario es el diseño. Este debe aprovechar y considerar la topografía, canales, tendidos eléctricos, grupos arbóreos, rutas curvas, entre otros factores. Todos estos son elementos que van a maximizar la plusvalía del proyecto y/o lotes resultantes. La importancia del diseño radica en un uso con criterio comercial, incorporando eficiencia, belleza, refinamiento y grandeza.

El diseño es exactamente lo que hará que el producto se diferencie, lo que atraerá a ese mercado al cual se pensaba dirigir el proyecto, lo que permitirá que los nuevos consumidores encuentren la heterogeneidad deseada.

La experiencia profesional me ha demostrado que ha habido quienes se beneficiaron al actuar con prontitud y agilidad ante la información poco conocida. Ello me ha recordado la frase “El futuro pertenece a quienes se preparan para ello”. Y es que las sociedades demuestran su progreso cuando no sólo procuran satisfacer las necesidades, sino también las aspiraciones. Un buen proyecto inmobiliario es capaz de hacerlo.

El conocido empresario inmobiliario y hombre de negocios, Donald Trump, escribió que ya que hay que pensar de todas maneras, “mejor es que sea a lo grande”. Una de las ventajas de pensar así es la concentración total, el que piensa a lo grande juega con las fantasías de la gente.

Planificadas estratégicamente las ciudades o los proyectos inmobiliarios se venden a sí mismos, escogen sus mercados objetivos. No sólo se diseña un proyecto, se diseña y vende una imagen.

Para un inversionista emprendedor, la idea de gestar un proyecto inmobiliario de envergadura, con continuidad en el tiempo, y obtención de plusvalía permanente tanto económica como social y política, puede ser la aventura empresarial más apasionante de su vida.

Hay quienes tienen un predio agrícola o un campo en zonas recónditas y no han visto la nueva oportunidad que se comienza a abrir. La tarea a la que se debe abocar es a encontrar la vocación de ese territorio y determinar el tipo de proyecto y mercado al cual dirigirlo.

De norte a sur de Chile, ya sea en la costa, cordillera, valles, islas o lagos, las posibilidades son extensas. Los proyectos pueden ir desde complejos de viviendas hasta los distintos tipos de turismo: tradicional, outdoors, rural, etc. Las grandes haciendas, las casas patronales, estancias patagónicas pueden explotar una nueva veta. Esta loca geografía puede ser también rentable.

Invertir bien y respetar las normas

El cabal conocimiento de las leyes y normativas aplicables a proyectos inmobiliarios de índole rural, es clave en su evaluación, planificación y desarrollo. Sí bien puede parecer complejo, el beneficio alcanzado por un buen conocimiento de la normativa puede determinar el éxito o fracaso del proyecto.

Para proyectos en zonas rurales es necesario tener en cuenta las leyes y normas aplicables al área urbana, como los son la Ley General y Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, los planes reguladores metropolitanos y comunales, los DFL 2 y la normativa sobre monumentos nacionales. También es fundamental tener en cuenta las normas emitidas por el Ministerio de Agricultura, o contenidas en el Código de Aguas (termales, minerales, subterráneas), y en el de Minería, o establecidas por reparticiones como Dirección General de Aguas o Superintendencia de Seguros Sanitarios. Hay disposiciones específicas sobre concesiones marítimas y borde costero marítimo y lacustre, y la legislación medioambiental, forestal y de Zonas Extremas provee de marcos regulatorios que el inversionista debe considerar.

Dependiendo de la envergadura del proyecto, existen variados sistemas de apoyo al financiamiento de proyectos, privados y públicos, como Corfo, Indap o el Comité de Inversiones Extranjeras, entre otros. Además es posible acceder a bonos de descontaminación y legislaciones exclusivas para ciertos territorios.
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La nueva conciencia ambiental abre nuevas oportunidades a las ciudades en general y a los proyectos urbano-inmobiliarios en particular. La actual realidad climática justifica ofrecer un producto distinto e innovador que, oncologist
favoreciendo a la comunidad, sea a la vez un negocio rentable: Los ecobarrios. Llegó la hora de pensar la Arquitectura y el Urbanismo en términos de futuro.

Ya no se puede hablar del medio ambiente sin concebirlo como marco de referencia incuestionable para cualquier intervención humana. Por lo mismo, junto con el Urbanismo, se ha vuelto un tema transversal para el siglo XXI.

Cuando a comienzos de este año, en el Foro Económico de Davos, científicos de todo el mundo coincidieron en que la temperatura del planeta está subiendo, y seguirá subiendo por la acción humana -con serios efectos sobre la magnitud de hielos y glaciares, el nivel de los mares y en la frecuencia de sequías y tormentas- una nueva agenda llegó para quedarse.

Entre algunos efectos mundiales visibles se menciona que desaparecerían 279 especies animales; que los glaciares antárticos se adelgazarán como nunca ante y que el Monte Kilimanjaro ya ha perdido 82% de su capa de hielo en 80 años. En 2003 la ola de calor en Europa casó la muerte de miles de personas en Francia y en el Reino Unido. En diversas regiones la vegetación está despertando antes de tiempo y se asegura que Indonesia podría perder 2000 de sus 18 mil islas de aquí al 2030.

¿Y Chile? Se pronostica un futuro de sequías y costas inundadas. El 90% de los glaciares andinos está disminuyendo, mientras que el desierto avanza paulatinamente hacia el sur. En Campos de Hielo Sur se se están contrayendo los glaciares 30 metros por año y se ha indicado que los recursos hídricos comenzarán a escasear desde Santiago hacia el norte del país.

Hay quienes sostienen que en el planeta han ocurrido históricamente períodos de calentamiento y períodos glaciales independientes del hombre, pero ello no le resta importancia a la urgencia de actuar. El problema es real y cuantificable, más allá de sus causas.

Urbanismo Bioclimático

En este escenario es importante reflexionar sobre las directrices de crecimiento y desarrollo que marcarán el futuro de los asentamientos pequeños y medios en el siglo que comienza. La escala local aparece a priori adecuada para empezar a materializar las nuevas tendencias medioambientales. La actual legislación sobre ciudades que permite la planificación y desarrollo de nuevos núcleos urbanos (ver Ciudades Privadas) y abre espacios a la renovación de sectores urbanos (¿Renovación sin Destino?) nos muestra que la ciudad crea sus propias condiciones intrínsecas ambientales, independientemente de las de su entorno y con sus características particulares propias.

En el cruce entre el medio natural y el medio urbano, los principios generales de sostenibilidad y equilibrio medioambiental son reivindicados desde numerosas disciplinas. Ya en los “Diez Libros de Arquitectura” de Vitrubio se mencionaba “la disposición de los edificios según las diversas propiedades de los lugares” y ” la elección de lugares sanos” para la creación de las urbes.

Como principio general es importante no perder de vista que, en todo proyecto de planificación urbana hay que considerar el entorno natural, el ciclo del agua, el tratamiento de residuos sólidos, el ahorro energético, la rehabilitación o la arquitectura bioclimática y la resolución de problemas de accesibilidad, entre otros. Es necesario equilibrar el diseño urbano con las variables climáticas, topográficas específicas de cada lugar.

Aún cuando cada sitio con su entorno y características necesitará de medidas específicas, existen líneas comunes de los planes de desarrollo para lograr un equilibrio urbano-ambiental:

* Potenciar los usos mixtos para reducir viajes y el consumo de energía para el transporte fomentando los recorridos peatonales. El Ecobarrio no destierra al vehículo privado, sino que propone calmar o templar el tráfico.

* Integrar, ampliar y diseñar convenientemente la red de espacios libres urbanos. El empleo de las especies autóctonas, aclimatadas y con menor necesidad de cuidados o de agua se torna imperativo.

* Corresponde planificar con densidades moderadas o altas, considerando la relación estrecha entre arquitectura y urbanismo, con recomendaciones para el diseño de las edificaciones con sistemas de acondicionamiento pasivo, ventilaciones, invernaderos y muros de inercia térmica que permitan ahorros energéticos. Considerar la cubierta como la quinta fachada, con grandes posibilidades de actuación: cubiertas estanque, cubiertas verdes, tejados con cámaras de amortiguación, etc.

* Aprovechamiento de los recursos naturales; sol, viento, agua de lluvia y control sobre los residuos sólidos, para efectos de reciclado, incineración, recuperación de la materia orgánica, entre otros efectos.

En concreto la ciudad crea sus propias condiciones intrínsecas ambientales, independientemente de las de su entorno y con sus características particulares propias.

Al pensar la Forma Urbana surgen diversas ideas atendibles:

La red de vialidad debe considerar la orientación de la estructura urbana principal, la adaptación o no a la topografía y las condiciones geométricas en la relación de ancho de calles y plazas por ventilación y soleamiento.

Los espacios libres (parques suburbanos, deportivos, plazas, etc.) se deben definirse en tamaño y forma, localización y orientación según las variables del sol, el tipo de vegetación, el tipo de superficie y la permeabilidad del lugar.

La morfología de las manzanas debe establecer superficies y dimensiones más favorables y recomendadas, según la orientación y densidad de edificación permitida.

El diseño de los lotes tiene que integrarse con el medio natural, cuidando la relación frente/fondo y superficie mínima aconsejable, la ocupación máxima de los sitios y patios así como el porcentaje de edificación y ocupación del suelo. Este último establecerá los usos recomendados, compatibles, tolerables y prohibidos.

Así las cosas, las principales condicionantes de interacción entre el Medio Natural y el Medio Urbano son:

* El sol y radiación solar, factor que determina el ángulo máximo de obstrucción solar posible en el solsticio de invierno.

* La vegetación, esto es selección de especies y localización de las mismas para mejorar el microclima local, la humedad ambiental, la radiación, los controles frente al viento, el ruido, la contaminación y calidad del aire.

* El viento y su canalización para optimizar el diseño urbano y los usos de suelo. Con ello se determinan las zonas expuestas y abrigadas.

* El agua y humedad para mejorar las condiciones de humedad atmosférica local.

* La geomorfología del territorio y sus condicionantes como naturaleza de las rocas y características de los suelos, pendientes y exposición a la radiación solar.

Si la revolución verde transforma los negocios globales en términos de retornos económicos asociados a empresas limpias, y si Chile aprovecha bien las oportunidades con la venta de bonos de carbono, ¿por qué no pensar en una Revolución Urbana Verde, creando Ciudades Frescas y Ecobarrios, que generen ahorro de recursos energéticos, de materiales y a la vez entreguen calidad de vida en términos de salud, bienestar social y confort? Estos son los objetivos básicos del urbanismo sostenible.

Arquitectura bioclimática

Hay que tener cuidado con la “eco-moda” que se ha introducido como un factor más a la hora de promocionarla. La arquitectura bioclimática es aquella que diseña pensando en “construir con el clima”, considerando su viabilidad económica y el control térmico interior. Juega exclusivamente con el diseño y los elementos arquitectónicos, sin utilizar sistemas mecánicos, que son considerados más bien como sistemas de apoyo.

Es poca la arquitectura bioclimática que se puede realizar si de partida las condiciones urbanísticas no son las adecuadas por obstrucciones solares, exposiciones a viento o malas orientaciones. En tal caso los proyectos siempre serán poco eficiente.

En rigor, esto no es nuevo. Gran parte de la arquitectura tradicional funcionaba según los principios bioclimáticos, en el tiempo en que las posibilidades de climatización artificial eran escasas y caras. Los ventanales orientados al norte (en Chile), el uso de ciertos materiales con determinadas propiedades térmicas -como la madera o el adobe-, el abrigo del suelo o el encalado de las casas en regiones calurosas, no son casualidades. Son exigencias que responden a una función específica.

Las técnicas tradicionales, de hecho, funcionan. ¿Recuerda usted el frescor de una casa de pueblo a mediodía en un día de verano, o cómo el sol que entra por un ventanal orientado al norte evita el uso de la calefacción en invierno? Si esto tiene resultados, ¿no cree que será posible, estudiando cuidadosamente el diseño de la casa, poder ahorrar un importante porcentaje en los gastos de climatización?

Una casa bioclimática no tiene por qué ser más cara o más barata, más fea o más bonita, que una convencional. La casa bioclimática no necesita de la compra y/o instalación de sistemas mecánicos de climatización, sino que juega con los elementos arquitectónicos de siempre para incrementar el rendimiento energético y conseguir confort de forma natural.

El arquitecto debe trabajar de modo interdisciplinario con otros profesionales del campo de la física y de las ciencias naturales y ambientales. El desafío del arquitecto es construir una vivienda sana, agradable, con un diseño moderno, que no contamine ni consuma grandes recursos, utilizando tecnología convencional y, lo que es más importante, sin aumentar su precio. Debemos ser proactivos.

¿Cómo estamos en Chile?

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo estableció en enero del 2006 que a partir del 5 de enero del 2007 se exige el cumplimiento de normas de acondicionamiento térmico en techumbres, muros perimetrales, pisos inferiores ventilados y ventanas de todas las viviendas. Junto con ello, llamó a un concurso de ideas de diseños arquitectónicos y estrategias de eficiencia energética para la vivienda social rural.

En el mes de Marzo publicó en el Diario Oficial la aprobación un nuevo Listado de Soluciones Constructivas para Acondicionamiento Térmico. A estas disposiciones debemos agregar la reciente creación del Ministerio de Medio Ambiente, cuya normativa será materia de discusión legislativa en los próximos meses.

El sector privado no se ha quedado atrás. En Chile existen varios edificios con estándares de sustentabilidad. En todos ellos el ahorro en su operación ha resultado considerable, llegando a niveles de consumo menores que la mitad de uno similar construido bajo patrones convencionales.

En la X región se han construido edificios aislados acústica y térmicamente que, aprovechando las radiaciones de luz y calor, han disminuido el gasto energético. Así se ha evitando el uso de aire acondicionado en verano, asegurando 20ºC mediante corrientes de aire desde el sur y logrando que en invierno, el edificio actué como un gran invernadero acumulando energía en el suelo y paredes, ahorrando un 70% de energía.

9 comentario(s)

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  1. oct 14, 2007 23:55 alina maria blandon madrigal said:

    me gustó el artículo, yo soy estudiante de la licenciatura de diseño urbano ambiental de la facultad de arquitectura de la benemérita universidad autónoma de puebla, méxico. y estoy muy interesada en estos temas, la sustentabilidad, la ecología, el ahorro de energía y el buen pensar en cómo se deben realizar los proyectos tanto urbanos como arquitectónicos, estamos en una época en que ya hay que buscar simpre alternativas para poder vivir sanamente tomando conciencia de que nuestro mundo no es eterno y que todo lo que hagamos contra la naturaleza va a repercutir tarde o temprano en la población.

  2. oct 15, 2007 22:23 Felipe said:

    Gracias Alina Marìa. EWl tema esta de moda y es de esperar que se quede por mucho tiempo.No debemos olvidar que nuestra Tierra es finita y ni infonita por lo que debemos tenes cuidado con lo que le hacemos.

  3. oct 27, 2007 12:26 valeria said:

    Buen escrito. Me metí al blog por husmear y me encontré con algo que personalmente me interesa mucho. Es motivante y también da mucho gusto que el urbanismo esté tomando riendas en el tema de la ecología, sobre todo conciencia, porque finalmente son las propias ciudades las que han provocado daños en el planeta, los cuales estamos a un paso de convertir en irreversibles. Ojalá pueda leer más aquí sobre esto.

  4. oct 30, 2007 19:47 Felipe said:

    Valeria, estamos de acuerdo. Como tù dices, son “las propias ciudades las que han provocado daños en el planeta”. Las personas solemos indicar con el dedo y decir lo que hay que hacer y no hacer. Lo importante en todos los casos es “el còmo hacerlo”.
    El PRODUCTO CIUDAD debe ser tratado como tal, y demostrar que el cuidar el medio ambiente es un atributo que, aparte de todos los beneficios sociales que conlleva, tambièn puede ser un buen negocio desde el punto de vista econòmico. Gracias por tu opiniòn
    Te propongo que veas mi artìculo sobra “La Arquitectura es un Producto” del 29/10/07 en este blog.

  5. nov 24, 2007 16:10 veronica said:

    Felipe
    Con mucho agrado lei su articulo, no podria estar mas en armonia con lo que viene haciendo la Empresa en que trabajo, siendo productores de Alfombras , producto altamente contaminante , en los ultimos 12 años hemos demostrado ha la industria que efectivamente se puede ser ¨verde¨y rentable nuestra empresa es lider en el movimiento de sustentabilidad y tenemos como meta de aqui al 2020 tener ZERO contaminacion, entregando productos hechos con energia renovable, reciclados y amigables con el medio ambiente, hemos sido pioneros en el tema y muchos otros competidores estan siguiendo la huella, lo cual nos alegra, pues el planeta es de todos y mientras mas conciencia exista , de que todos podemos aportar con un granito de arena, para ayudar a esta maravillosa tierra la cual nos da y sigue dando, pero aun hay muchos que creen que los recursos naturales son infinitos y estan ciegos al no darse cuenta que nosotros mismos somos parte de la naturaleza y el daño que provocamos , nos lo hacemos a nosotros mismos.
    Este tema da para mucho mas, lo felicito, si quiere contactarse con nuestra empresa no hesite en hacerlo se sorprendera al ver este nuevo modelo economico que si toma en consideracion la naturaleza y nos permite prolongar los recursos y seguir viviendo sin dañar la tierra para las proximas generaciones.
    Atte.

  6. nov 24, 2007 22:34 ENRIQUE RECHY said:

    Felipe. Gracias por el articulo.Es alentador y que bien que este movimiento este tomando fuerza.Tengo en desarrollo Campestre en Xalapa, Ver Mexico, una ciudad que ha sido “avasallada”por muy deficientes acciones de la autoridad munuicipal que ha permitido usos del suelo contrarios al mapa ecologico;una lastima, sin embargo estamos dando la batalla por que esto se corrija.Mientras,mi desarrollopretende ser un ejemplo y por lo que lei,estamos siguiendo muchas de sus recomendaciones. Me siento aliviado por ello. Es simple pero los burocratas son una pesadilla para el desarrollo urbano sustentable.
    Ojala me pudiera proporcionar como conseguir el Diario oficial para estudiar las soluciones constructivas …
    Felicidades

  7. ene 8, 2008 16:16 Felipe Cádiz said:

    Estimado Enrique, le agradezco el que se tomara el tiempo para leer mis artículos.

    Con relación al tema Tercera Edad, estoy a su disposición para lo que estime conveniente. Me puede contactar a través de la sección CONTACTO de este sitio. Respecto del tema de Ciudad y Medio Ambiente, recomiendo visitar la Página del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, http://www.minvu.cl

    Una vez abierta, ir a la parte superior (fondo verde) NORMAS LEGALES, luego abierta esa página, ir al listado que está a la izquierda y abrir en RESOLUCIONES (fondo gris). Allí aparecerá en el mismo listado la oferta LISTADOS TÉCNICOS OFICIALES. Pinchar y se abrirá la oferta de lo buscado. Espero sirva.
    Sin perjuicio de ello, también se puede acceder por la dirección http://www.mivu.cl/transparencia/actas.html

    Les deseo éxito.

  8. ene 30, 2008 19:47 JULIO PEREZ G said:

    hola, estoy llevando un curso especial de titulación y me toco llevara acabo una monografia sobre modelos de diseño urbano sustentables, donde podría tomar esa información, bibliografías???

  9. feb 27, 2008 18:32 Maria Eliana said:

    Trabajo con arquitectos en proyectos de arquitectura y urbanismo …no soy arquitecta y desarrollo la linea ambiental y ordenamiento territorial…creo que un problema GRAVE es la falta de articulacion entre normativas y decisiones….la ciudad es una sumatoria de decisiones sectoriales o de temas-areas de poder…cada uno con su cada cual…no existe una vision de conjunto y aun falta resolver de modo practico, operativo, la aplicacion de la teoria de sistemas a la ciudad…los arquitectos FIRMAN..aun ,en nuestro pais (Chile) de manera exclusiva, por Ley…y no se hacen cargo de las consecuencias espaciales de sus proyectos…han perdido la vision de conjunto…han privilegiado la construccion de proyectos individuales…cuando tienen que aprender normativas…los alumnos se espantan…por considerarlas lateras y poco creativas…cuando se enseñan ordenanzas…colapsan…las encuentran tediosas e innecesarias….
    Tanto las normativas como las ordenanzas son instrumentos de competencia profesional de los arquitectos y si son lateras es porque los mismos arquitectos las han hecho asi…solo mediante la utilizacion de estos instrumentos, los arquitectos y solo los arquitectos porque ellos firman,pueden construir habitats sostenibles o sustentables…espacios de acogida, de equilibrio…de bienestar…creo que la desorientacion profesional generalizada no permite ver la gran riqueza de la disciplina…existe desde siempre y no dejara de existir hasta que nos extingamos…la responsabilidad social de esta profesion debe ser asumida.

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