Arquitectura rural del siglo XXI
*Articulo publicado en revista El Corralero. Noviembre 1998.
La arquitectura en la vivienda rural actual y futura, debe ser el resultado de las necesidades materiales y espirituales, sabiamente armonizadas. Desentrañar algunas de esas necesidades es lo que pretendo hacer en forma sucinta. Mencionamos alguna de estas sin anteponer ninguna.
El Espacio en la arquitectura está constituido por los valores espirituales provenientes de un especial estado de conciencia y por factores técnicos que aseguran la materialización de la idea, la resistencia de la obra, su eficacia, su duración. La técnica pertenece a la razón y al talento así como la conciencia depende del carácter.
Imaginemos a modo de ejercicio, la casa principal de un fundo, con un programa arquitectónico teórico, una casa solariega, amplia, noble, serena y generosa. Tendría sus espacios público, privado y de servicio bien definidos y estructurados. Contaría con un sector de dos pisos para sala de juegos o de niños u otro. Pertenece al tipo de vivienda de personalidad bien definida, cuyos caracteres propios se destacan siempre, gracias a sus justas proporciones y expresivos rasgos.
Este edificio estaría emplazado, por ejemplo, en una loma, lo que permite aprovechar las vistas que se consiguen en ese nivel de cota, ya que al lograr la altura obtenemos la lejanía .
Junto con el cerro y sus paisajes visualmente dominados, aprovechamos la iluminación natural que nos permite el entorno, con grandes y amplios ventanales, logrando en el vestíbulo (Hall) o entrada, donde se produce el acceso principal y el centro de distribución a los distinto sectores de la vivienda, un verdadero Patio Interior, el que obtiene un notable espacio al lograr doble altura de piso a cielo, apoyado por muros que constituyen grandes paños de líneas puras, simples y austeras.
En el uso de los Materiales, además de toda la gama en oferta hoy en día, no debemos olvidar aquellos que están presentes en el lugar como pueden ser la madera y la piedra, ésta última de algún lecho de río o de piedra laja.
Este será sólo el principio de un ejercicio teórico que un supuesto programa arquitectónico conversado entre el propietario de esa futura vivienda y el arquitecto autor del eventual proyecto.
Lo que se ha querido mostrar aquí, es que los argumentos de emplazamiento, nobleza de los materiales, sectorización por usos públicos y privados, potencialidades del entorno (vistas, paisaje, vientos, etc.), y otros, pueden permitir desarrollar éstas y otras soluciones arquitectónicas contemporáneas para la futura vivienda del corralero, a las puertas del siglo XXI , incorporando tecnología y modernidad junto a elementos tradicionales y nobles.
- Mar 18, 2007 | 5 comentario(s)
- Publicado en: Arquitectura, Publicaciones
Urbanismo & Arquitectura | Felipe Cádiz Bouch
Te felicito Felipe, interesante el articulo,. saludo Nolberto.
Lo felicito por este artículo, considero que es muy importante mantener la tradición en el plano de la modernidad. Que importante es que nuestro arquitectos, esten considerando historia, tradición, espíritu.
Felicitaciones.
No confundir al corralero con el campesino que vive en el campo o el latifundista. Si el campesino o dueño de fundo además es corralero…aún mejor o más completo.
Debemos valorar a la gente que sigue viviendo en el campo, evitando la migración a la ciudad.
Lo comparo con aquellos que nos quedamos en Chile y dimos la pelea en una época.
Que fácil es vivir subsidiado.
He leido tu artículo y pienso que es claro y lógico. El emplazamiento y el uso de materiales son factores que destacan dentro de la arquitectura rural y eso es precisamente lo que voy a tomar en cuenta para mi proyecto de grado, que tiene que ver con el entorno rural.
Tienes una buena visión de lo que refiere a la arquitectura y su entorno, y eso no lo tenemos muchos practicantes de este arte.
Lorena gracias y suerte para tu proyecto de grado. F.